Comprender y
hablar un idioma que
no sea el suyo propio representa claramente una ventaja en el
elitista mundo de hoy en día. En los negocios, ser capaz
de entender el idioma de los principales mercados, y lo que es
más importante, adentrarse de forma especial en las culturas
de esos mercados fundamentales, le proporciona una clara ventaja.
Aprender japonés en Gran Bretaña le podría
enseñar japonés pero, ¿le enseñaría
cómo hacer negocios en Japón? ¿Cómo
utilizar sus conocimientos recién adquiridos, y en qué contexto?
Lo mismo sucede con cualquier otro idioma del mundo.
Incluso para un individuo en particular, aprender a hablar otro
idioma es una aspiración que puede llegar a convertirse
en realidad. Asimismo, para las generaciones jóvenes,
hablar más de un idioma les abre horizontes personales
y profesionales.
El idioma no es un texto muerto y reseco. Ni son los sonidos
incorpóreos de un radiocasete. El problema de la enseñanza
de idiomas convencional es que se elimina el contexto y la referencia
cultural. En los cursos de idiomas convencionales de prácticamente
cualquier tipo, el estudiante vuelve a su propio idioma al finalizar
las clases. Normalmente, el hecho inevitable es que los estudiantes
hablan su propio idioma con amigos y compañeros cuando
no están "en clase".
Esto mina la efectividad de la enseñanza de un idioma.
Este punto débil se elimina por completo con el método
de Home Language International.
Para que un programa de enseñanza de idiomas resulte
satisfactorio, usted debe vivir el idioma. Aprender como
aprendió su propia lengua materna. Un total aislamiento
de su propio idioma es el único modo eficaz para un progreso
rápido. El estudiante debe vivir y experimentar el idioma
en el país donde se habla.
Esa fórmula es la base del exclusivo sistema de Home
Language International: creado en 1979 por Ian Josephs, presidente
y director ejecutivo, y demostrado durante más de 20 años.
El mismo Ian Josephs cuenta con más de 40 años
de experiencia en dirigir escuelas de idiomas en Inglaterra,
Francia y Mónaco.
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